Durante el mes de enero, Salta recibió aproximadamente 356.000 turistas, de acuerdo con estimaciones elaboradas en base a Big Data Mobility Insights – Telecom.
En ese marco, la actividad turística en la provincia se desarrolló de manera distribuida en todo el territorio, con picos de ocupación registrados en determinados municipios y en fechas puntuales, en coincidencia con la realización de festivales, ferias artesanales y eventos culturales incluidos en el calendario de verano.
En ese marco, se registraron picos de ocupación en diversos municipios, entre los que se destacan:
- Molinos, con un 99% de ocupación el 31 de enero, en el marco del Festival Nacional del Poncho, la Doma y el Folclore.
- Seclantás, con un 89% de ocupación el 10 de enero, en el marco del Festival El Seclanteño.
- San Lorenzo, con un 83% el 24 de enero, en un fin de semana de alta afluencia turística.
- Vaqueros, con un 83% el 30 de enero, en el marco de las actividades y propuestas de carnaval.
- Cachi, con un 81% el 24 de enero, durante el Festival de la Tradición Calchaquí.
- San Carlos, con un 81% el 17 de enero, coincidente con la Feria Artesanal de los Valles Calchaquíes.
- Coronel Moldes, con un 75% el 24 de enero, en coincidencia con el Festival de la Canción.
- Cafayate, con un 69% el 17 de enero, en una de las fechas centrales de la temporada estival.
Al respecto, la ministra de Turismo y Deportes, Manuela Arancibia, señaló que “los datos del mes de enero reflejan el comportamiento del turismo en temporada de verano, con una fuerte incidencia de las fiestas populares y los eventos culturales en la ocupación de los destinos del interior, y una distribución del movimiento turístico en distintas regiones de la provincia”.
Asimismo, destacó que “el pernocte promedio registrado permite analizar la permanencia de los visitantes y seguir trabajando en el fortalecimiento de la oferta turística, en articulación con los municipios y el sector privado”.
Los resultados del mes de enero permiten dimensionar el impacto de la agenda de festivales y celebraciones tradicionales como uno de los principales motores de desplazamiento turístico interno y regional durante la temporada estival.

