"Les quiero comentar que volví a la vida después de casi un mes internado, tengo una segunda oportunidad de vida", escribió el influencer que pudo volver a trabajar tras su duro cuadro de salud.
El cocinero salteño Antonio López, reconocido por su paso por MasterChef, sorprendió a sus seguidores al compartir en sus redes sociales que acaba de recibir el alta médica tras permanecer internado durante casi un mes. A través de un video publicado en sus historias de Instagram, el influencer gastronómico contó su situación con palabras tan breves como contundentes: "Les quiero comentar que volví a la vida, después de casi un mes internado. Tengo una segunda oportunidad de vida".
Aunque no brindó mayores precisiones sobre qué fue lo que atravesó, una internación de casi treinta días habla por sí sola de la gravedad del cuadro que tuvo que enfrentar. Lo que sí quedó claro en sus palabras es el peso emocional de la experiencia: hablar de "volver a la vida" y de una "segunda oportunidad" no son frases menores, y reflejan hasta qué punto este momento lo hizo replantearse todo lo construido hasta ahora.
Antonio se destacó en su paso por MasterChef, donde emocionó al jurado de esa edición, a Wanda Nara y a todo el país con los platos y comidas típicas del norte argentino que supo llevar a la televisión nacional. Ese recorrido, que lo llevó desde el interior hasta la pantalla de Buenos Aires, no fue sencillo: de un contexto humilde, el cocinero se animó a probar suerte lejos de su tierra, logró destacarse y, lejos de quedarse solo con la exposición mediática, decidió sostener ese éxito formándose, perfeccionándose y apostando a un emprendimiento propio basado en lo que mamó desde chico.
Actualmente, Antonio tiene su propio local de comidas en la capital de Salta, la provincia donde nació, un proyecto que representa buena parte de ese sueño cumplido. Por eso, ante un cuadro de salud grave, el temor a perder todo lo construido se volvió aún más grande. Finalmente, la buena noticia llegó: el cocinero fue dado de alta y ya puede volver a trabajar, retomando el camino que tanto esfuerzo le costó construir.

