La suba de tasas de interés dispuesta por la Reserva Federal de EEUU y las perspectivas de una política monetaria más restrictiva golpearon a los mercados.
Los activos locales fueron arrastrados a terreno negativo llevando el riesgo país a la zona de los 524 puntos básicos.
Con caídas de hasta el 7% en ADRs de empresas como Central Puerto, Globant y Supervielle, y un retroceso del S&P Merval tanto en pesos como medido al contado con liquidación, los inversores adoptaron una postura marcadamente defensiva ante un escenario macroeconómico desafiante y tasas externas que actúan como un piso de rendimiento.
A contramano de la presión global que fortalece al billete verde frente a otras monedas, el mercado cambiario local se mantuvo sin sobresaltos: el dólar mayorista avanzó levemente a 1514,50 pesos, mientras que el minorista del Banco Nación operó en 1535 pesos y las cotizaciones financieras operaron estables o con ligeras bajas, en una rueda donde los títulos soberanos en dólares cedieron un 0,7% promedio.

