Después de los insultos de Milei hacia Lula, el gobierno busca bajar el tono al conflicto con Brasil: "De nuestro lado no se va a romper"

Después de los insultos de Milei hacia Lula, el gobierno busca bajar el tono al conflicto con Brasil: "De nuestro lado no se va a romper"

El canciller Pablo Quirno buscó bajar la tensión con el país vecino tras los agravios de Javier Milei contra Luiz Inácio Lula da Silva y aseguró que las diferencias ideológicas no afectarán la relación diplomática ni comercial entre ambos países.

En un nuevo capítulo de la errática política exterior del gobierno libertario, el canciller Pablo Quirno salió a suavizar las asperezas generadas por la retórica presidencial en Brasil. El titular de Relaciones Exteriores ratificó las profundas “diferencias ideológicas” que separan a la administración de Javier Milei de su par brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, aunque se esforzó por asegurar que este conflicto no se trasladará al ámbito institucional ni comercial.

En declaraciones a radio Mitre, Quirno trazó una línea divisoria entre el posicionamiento político y el vínculo diplomático. “No hay posibilidad alguna de que de nuestro lado la relación se rompa”, sostuvo el canciller. A pesar de que el embajador brasileño fue llamado a consultas en Brasilia —un gesto de malestar diplomático evidente—, el titular de Relaciones Exteriores subrayó que la Argentina decidió no replicar la medida para evitar una escalada mayor. 

Según el funcionario, el Gobierno busca dejar la disputa electoral en ese marco y no trasladarla al plano de las instituciones. En este sentido, recordó que el acuerdo entre la Unión Europea y el Mercosur logró entrar en vigencia recientemente a pesar de estas fricciones. Sin embargo, los paños fríos del canciller resultan complejos de sostener cuando el propio jefe de Estado se dedica a socavar los vínculos con el principal socio comercial del país. 

Quirno, en una maniobra de defensa habitual del oficialismo, atribuyó las advertencias sobre posibles represalias comerciales a una “politización interna” por parte de la oposición kirchnerista. En la misma entrevista, el canciller también se refirió a otros frentes abiertos: negó una crisis con el Reino Unido por la exhibición de una bandera de Malvinas en el Mundial y anticipó una futura visita oficial a China junto a Karina Milei y Luis Caputo.

Los insultos en San Pablo: “ladrón”, “presidiario” y “basura socialista”

El esfuerzo de contención de Quirno choca frontalmente con la actuación de Milei en Brasil, donde el Presidente participó activamente de la campaña electoral de la oposición brasileña. Durante el lanzamiento de la candidatura de Flávio Bolsonaro, Milei no ahorró descalificaciones hacia Lula da Silva, a quien llamó abiertamente “ladrón”, “presidiario” y “basura socialista”. Lejos de mantener una investidura institucional, el mandatario argentino optó por un discurso de barricada ante una ovación de seguidores bolsonaristas.

En su exposición, Milei advirtió a los brasileños que se debaten entre la "liberación" o el sometimiento al "zurdo", comparando la gestión del Partido de los Trabajadores (PT) con el kirchnerismo, al que definió como la “versión argentina del presidiario”. Incluso, en un momento de desperfecto técnico con los micrófonos, el Presidente ironizó preguntando: “¿Che los micrófonos estos quién los mandó a tocar el ladrón?”.

 

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