El Centro Argentino de Meteorólogos, ATE y otros sectores se movilizaron para protestar contra el recorte que prepara el Gobierno y que podría afectar a más de 200 trabajadores. Alertan que el vaciamiento impactará en los vuelos, la economía y la confiabilidad de los pronósticos.
El Centro Argentino de Meteorólogos (CAM), ATE, estudiantes de Ciencias de la Atmósfera (UBA) y trabajadores realizaron un "Paraguazo" este jueves para denunciar la "inminente reducción de personal en el Servicio Meteorológico Nacional (SMN)" que prepara el Gobierno y que abarcaría a un 20% del personal de planta del organismo.
El CAM expresó su preocupación ante la crítica situación que atraviesa el SMN y advirtió que la posible reducción de personal (que según cálculos de ATE podría afectar a más de 200 trabajadores) "no solo desarticula una infraestructura técnica de 153 años, sino que destruye la previsibilidad meteorológica necesaria para el funcionamiento de la economía argentina".
El CAM subrayó que en "un contexto de creciente frecuencia e intensidad de eventos extremos, debilitar las capacidades de observación y monitoreo atmosférico del país resulta una decisión de muy alto riesgo para la sociedad y la economía". Por lo tanto, los despidos representarían un "riesgo para la seguridad nacional".
Natalia Tonti, doctora en Ciencias de la Atmósfera y secretaria de la comisión directiva de CAM, indicó a C5N que los despidos afectarían "principalmente al personal técnico y los observadores" que trabajan "en todas las estaciones meteorológicas a lo largo y a lo ancho del país", y cuyos servicios van mucho más allá del pronóstico del tiempo.
"También es para decidir operaciones aéreas y marítimas; las Fuerzas Armadas lo utilizan para saber si pueden salir, por ejemplo, a navegar. En el agro es fundamental: para decidir qué sembrar para la próxima temporada, un productor tiene que ver cómo es la previsión climática, si es un año Niño o un año Niña, y todo eso es información que elabora el SMN", explicó.
En este sentido, reducir sus capacidades operativas reducidas derivaría en la falta de pronósticos confiables y disminuiría la posibilidad de anticipar inundaciones, tornados y tormentas extremas. Esto no solo pondría en peligro la seguridad los vuelos, que dependen de esta información, sino que implicaría un golpe para la economía: afectaría directamente al agro, la energía, el transporte y la minería.
"Es importante destacar que la atmósfera no tiene límites, no tiene fronteras", agregó Tonti. "La meteorología se desarrolla cooperando internacionalmente, y esta falta de observaciones que podemos tener de forma inminente no solo va a afectar a nuestro país, sino que también va a afectar al mundo", advirtió.
Una trabajadora del SMN señaló, según trascendidos extraoficiales, "el máximo impacto de los despidos va a ser en las estaciones meteorológicas", pero hasta el momento "no tenemos ningún dato oficial". "No sabemos si va a ser solo en esa gente o o va a afectar a otras áreas del servicio meteorológico", sostuvo.
En 2024, el primer año de la gestión de Javier Milei, el SMN tenía unos 1.200 trabajadores; hoy, después de despidos y renuncias, son cerca de 1.000. "Aproximadamente 200 son militares y el resto somos todos personal civil. Empezaron hablando de 500 despidos y ahora no sabemos cuántos son", lamentó.
Desde el Grupo EPC informaron que el presupuesto del SMN "cae en 2026 un 6,8%, totalizando 40,6 puntos de pérdida en tres años. Tras caer 35,1 puntos en 2024 y 31,5 puntos en 2025, el BNDG presenta una caída de 9,7% a feb-26, acumulando un descenso de 59,8% en tres años".
Información de C5N

