En relación al crecimiento que tuvo el grupo de caminantes con el paso de las ediciones a partir del testimonio recibido, Romero remarcó cómo la gracia concedida multiplicó la participación familiar. "El año pasado se sumaron un amigo y otra familia, éramos seis, y este año ya somos doce; gracias a Dios este tercer año mi hija Jéssica nos pudo acompañar en vehículo", señaló el vecino metanense.