Se trata de una iniciativa del diputado por Guachipas, Néstor Parra, que busca avanzar en un marco normativo sobre el manejo y conservación de vicuñas, habilitando el aprovechamiento sustentable de su fibra mediante la esquila en silvestría de animales vivos, bajo control estatal y con participación de comunidades locales.
La iniciativa propone avanzar hacia un modelo que combine preservación ambiental, desarrollo productivo y generación de ingresos para pobladores de la Puna, en línea con experiencias ya implementadas en otras provincias del norte argentino.
“La vicuña vale más viva que muerta” aseguró el legislador durante la defensa del proyecto. “Estamos frente a un proyecto que busca cuidar a la vicuña y brindar herramientas para nuestra gente” aseguró.
También remarcó que no habilita la caza, sino que “la mantiene prohibida, pero permite la esquila en su hábitat natural, sin sacrificarla”.
Además, pone en valor la fibra de vicuña, considerada una de las más finas y valiosas del mundo por su calidad, resistencia, propiedades térmicas e hipoalergénicas, con alta demanda en mercados internacionales.
La iniciativa pasó al Senado en revisión

