El ajuste golpeó con saña a las Pymes y al campo. Mientras el Gobierno celebra el triunfo en las urnas, el Presupuesto 2026 asoma con más recortes.
La realidad económica de Salta golpea de frente y los números son irrefutables. En un año marcado por la validación del rumbo económico en las recientes elecciones legislativas de octubre, el entramado productivo de nuestra provincia muestra las cicatrices de un ajuste que no da tregua. Según el último informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), basado en datos oficiales, Salta atraviesa una de las contracciones laborales más fuertes de su historia reciente.
Desde que comenzó la gestión de Javier Milei, la provincia perdió exactamente 11.714 puestos de trabajo registrados. Esto significa que miles de salteños que tenían la seguridad de un sueldo en blanco hoy están en la calle o rebuscándosela en la informalidad.
Las Pymes, las más castigadas
El informe es lapidario: el ajuste no fue parejo. El 99,8% de los empleadores que desaparecieron en Salta son pequeñas y medianas empresas, ese "motor" que le da vida a los barrios y a los pueblos del interior. En total, cerraron sus puertas 497 empleadores, dejando un vacío enorme en el comercio local y en los servicios.
Mientras las grandes empresas pudieron aguantar el cimbronazo con apenas un puñado de despidos, las Pymes redujeron su personal en un 7%, dejando en claro que el eslabón más débil de la cadena es el que está pagando la fiesta del equilibrio fiscal.
¿Qué significa esto para los salteños y el 2026?
Tras el contundente respaldo que el Gobierno Nacional recibió en las urnas el pasado octubre, la hoja de ruta está trazada y no hay marcha atrás. Con el Presupuesto 2026 ya en debate y con media sanción en Diputados, se vienen cambios estructurales profundos. Para el laburante de Salta, esto significa que el Estado seguirá achicándose: la obra pública continuará paralizada (la construcción ya perdió casi 5.000 empleos) y el consumo interno seguirá planchado.
La apuesta del Gobierno es que, una vez aprobado este presupuesto, la inflación termine de morir para que empiece una reactivación, pero por ahora, en las calles de Salta lo que se ve es persianas bajas y telegramas de despido.
Sectores en rojo: el campo y la construcción
Dos pilares de nuestra economía están de rodillas:
La Construcción: Perdió el 28,1% de sus trabajadores. La decisión de no mandar fondos para obras nacionales borró del mapa 4.775 puestos de trabajo.
El Campo: El sector agropecuario, corazón del interior salteño, perdió 4.312 empleos formales, una baja del 23,5% que enciende todas las alarmas en el norte y el sur provincial.

