Este lunes brindaron su testimonio de manera conjunta, dos Licenciados en Criminalística que realizaron la pericia accidentológica. Ratificaron la excesiva velocidad a la que circulaba, la falta de maniobras tendientes a reducir la velocidad y a la mecánica del embestimiento.
El fiscal penal Daniel Espilocín representa a la Fiscalía Penal 2 de la Unidad de Graves Atentados contra las Personas en la audiencia de debate contra Luciano Nahir López, acusado como autor de los delitos de homicidio simple en perjuicio de cinco personas, lesiones graves en perjuicio de dos personas y lesiones leves en perjuicio de cuatro personas, en concurso ideal de delitos y atribuibles a título de dolo eventual.
Al reanudarse la audiencia este martes 21, declaró una psicóloga del Cuerpo de Investigaciones Fiscales (CIF), que realizó un informe victimológico de una de las víctimas lesionadas.
También brindaron su testimonio testigos presenciales del hecho, quienes relataron lo vivenciado esa madrugada desde su perspectiva.
Entre estos testigos, declaró el conductor de una motocicleta, quien debía comparecer durante la jornada del lunes y fue apercibido por el Tribunal por su incomparecencia. En su declaración dijo mantener una relación de amistad con el imputado, que ese día circulaban en conjunto y que, pese a haber arrancado primero desde el boliche, fue sobrepasado por López luego del semáforo del mercado Cofruthos, quien le sacó una distancia de entre 100 y 200 metros.
En la jornada, también comparecieron dos peritos del Cuerpo de Investigaciones Fiscales, quienes realizaron la pericia accidentológica del hecho, y confirmaron que realizaron un informe conjunto con los peritos propuestos por la defensa, en el que hubo puntos de desacuerdo.
En coincidencia con lo ya declarado en la audiencia, ratificaron que el hecho ocurrió el domingo 17 de marzo de 2024 a las 05.08 aproximadamente, cuando el acusado conducía su vehículo en sentido suroeste a noroeste de la calzada sureste de la avenida Paraguay, a una velocidad de 103,2 km/h en una zona donde la velocidad máxima permitida es de 60 km/h. Aclararon que la conducción se realizaba con una alcoholemia positiva de 1,62 g/l.
En estas circunstancias, embistió a un primer grupo de peatones que circulaban por la banquina de la avenida, y a una distancia aproximada de 22 metros, a un segundo grupo de peatones.
En ese contexto, y en una zona con importante circulación peatonal por la salida de locales nocturnos, el conductor realizó una maniobra brusca, lo que derivó en la pérdida de control del rodado y, como consecuencia, el vehículo invadió la banquina y/o zona de circulación peatonal, embistió a varias personas que caminaban por ella, continuó su trayectoria descontrolada, subió a la platabanda central y finalmente colisionó contra una palmera, quedando detenido en el carril contrario, donde se activaron los airbags.
En sus conclusiones sostuvieron que no hubo indicios de frenado del vehículo en la trayectoria, que el nivel de alcohol en sangre que tenía el conductor y la velocidad a la que circulaba, dificultaron su reacción al perder el control del vehículo; y que se descarte un despiste por factores climáticos.
Confirmaron además que en su informe se descarta que la pérdida de control del vehículo se haya producido por el cruce de peatones sobre la vía principal de circulación de la avenida Paraguay con sentido sur-norte.
Al finalizar los testimonios previstos para la jornada, los jueces del distrito Centro, Gabriela Romero Nayar, Victoria Montoya Quiroga y Pablo Farah, dispusieron un cuarto intermedio hasta este miércoles 22.

