Integrante de la Comunidad Zanja Honda, de Tartagal, Sergio Castillo, fue visto por última vez el 6 de septiembre último, registrado por cámaras de seguridad cuando salía de la Comisaría de Tolosa. Su hermana cree que puede estar desorientado.
Integrantes de la Comunidad guaraní Zanja Honda, ubicada en el municipio de Tartagal, se manifestaron ayer frente a la Ciudad Judicial de esa localidad. Pidieron ayuda para seguir buscando a Sergio Castillo, de 30 años, padre de dos hijos y dos hijas, desaparecido desde el 6 de septiembre, en la provincia de Buenos Aires, adonde había ido a trabajar.
Sergio Castillo partió desde su ciudad el 2 de septiembre, con destino a la provincia de Buenos Aires, a trabajar en el cultivo de hortalizas y verduras en la quinta Vitales, en el partido de Magdalena, a unos 50 kilómetros de la ciudad de La Plata.
La quinta Vitales está en inmediaciones de la ruta provincial 54, frente a la Escuela N° 9 “La Clelia”. Es un área rural cuya zona urbana más próxima, a unos diez kilómetros, es la localidad de Bartolomé Bavio (cuyo nombre oficial es General Mansilla), donde se encuentran los comercios de los que se abastecen los pobladores de esta zona.
Recomendado por un hermano menor que ya había trabajado un año en esa quinta, Sergio Castillo llegó sin inconvenientes. Trabajó dos días y en el atardecer del segundo día, 5 de noviembre, partió desde su lugar de trabajo a hacer compras en Bartolomé Bavio. Es un recorrido que se hace a pie, o a dedo, pidiendo a algún conductor que lo lleve gratis.
Inicialmente, su rastro se perdía ahí, porque no regresó a su trabajo. Nancy Castillo, su hermana, trató de ubicarlo por teléfono, infructuosamente. Habló entonces con el capataz de Vitales. El hombre le confirmó que no tenían novedades de Sergio, pero se negó a realizar la denuncia.
Una semana y media después Nancy pudo viajar a La Plata con el propósito de buscar a su hermano. Sigue en esa búsqueda, casi sin ayuda, apenas con la atención del área de Derechos Humanos de la provincia de Buenos Aires.
Nancy viajó hasta Bavio, fue a la quinta y pidió permiso para pasar a la habitación de su hermano y revisar sus cosas. Su bolso, su documento y su teléfono celular, que no andaba, estaban ahí.
Con la certeza de que no había salido con la intención de abandonar definitivamente la quinta, Nancy fue a hacer la denuncia en Bavio, pero no se la tomaron. Sin embargo, un oficial de policía le acercó un dato: se comentaba que su hermano había estado detenido en la Comisaría 6° en Tolosa, en el partido de La Plata. Lo llamativo es que esa ciudad dista unos 50 kilómetros de Bavio.
Hasta ahí fue Nancy pero en la Comisaría negaron que Sergio Castillo hubiera estado detenido ahí.
Después de intentar denunciar la desaparición en otras dependencias policiales, finalmente la fiscal Ana Medina, de La Plata, la orientó para que le tomaran la denuncia en la DDI (Delegación Departamental de Investigación). Lo que hizo el 21 de septiembre, “porque ninguna comisaría me quiso tomar la denuncia”, dijo Nancy a Salta/12.
Esta denuncia posibilitó que se revisaran las cámaras de seguridad de los lugares por donde se creía que pudo haber estado Sergio Castillo. Así dieron con imágenes tomadas por las cámaras de seguridad de la estación de trenes de Bavio, que está justo enfrente de la Comisaría Sexta. Un registro del mediodía del 6 de septiembre muestra a Sergio Castillo saliendo de esa Comisaría con un papel en la mano. Esa es la última imagen que se tiene de él.
Y por el momento no han surgido mayores datos que orienten la búsqueda. “Hasta ahora la DDI no me dice nada, pregunto y no me dicen nada, tengo que andar pegando carteles por las villas, por los barrios”, lamentó Nancy.
Sin embargo, su insistencia logró testimonios de habitantes de Tolosa. Le dijeron que alrededor del 9 de septiembre un hombre con las características de su hermano fue visto fuera de una panadería. Estaba desaliñado y pedía comida.
Nancy cree que su hermano puede estar desorientado, vagando sin acertar dónde está la quinta en la que trabajaba. Varios datos la llevan a esta conclusión.
Era la primera vez que Sergio estaba en la provincia de Buenos Aires (había estado trabajando antes en Córdoba, también en el cultivo de verduras). Además, aquel oficial que le confió que su hermano había estado detenido en Tolosa, le dijo también que esta detención se concretó por denuncia del propietario de un campo, que lo había encontrado durmiendo, en estado de ebriedad. Los policías lo llevaron a la Comisaría y al otro día lo dejaron ir.
Parece lógico pensar que bebió en abundancia, no pudo regresar a su lugar de trabajo, tampoco tenía un teléfono para pedir orientación o ayuda, y se tiró a dormir en un campo. Sin embargo, lo que sigue llamando la atención es que se haya trasladado 50 kilómetros.
Sergio Castillo tiene el pelo negro, es de tez oscura, mide aproximadamente 1,75 m. En el momento de su desaparición vestía un camperón bordó, pantalones negros y zapatillas negras. Tiene dos tatuajes. En un brazo dice “Arnaldo” y en el otro “Ángel”. Son los nombres de sus hijos. Si alguien lo ve o tiene alguna información que pueda ayudar a dar con su paradero, puede informar a la sede policial más cercana, o comunicarse con el teléfono 3873231945.

