Una imponente muestra de fe y devoción surgida en el interior salteño cruzará las fronteras para llegar a manos del Sumo Pontífice. Se trata de un Cristo crucificado esculpido de forma artesanal en Finca Pucará por las manos de Don Mercedes González, una obra que pronto viajará al Vaticano para ser entregada al papa León XIV.
La pieza encierra un detalle singular que la convierte en una verdadera creación comunitaria: su cabello fue confeccionado a partir de mechones naturales donados por los propios vecinos del lugar. Ese gesto colectivo transformó el trabajo del artesano en una expresión compartida del sentir religioso y las tradiciones de la zona.
Según detalló el medio UnNuevoDía, el obispo de la Prelatura de Cafayate, monseñor Darío Quintana, recibió la escultura en persona y asumió el compromiso de ponérsela en manos al Pontífice durante su encuentro en el marco de la visita papal al país. Un símbolo vivo del talento, la identidad y el fervor de la comunidad vallista que quedará guardado en el corazón de la Iglesia católica.

