La industria salteña atraviesa un escenario complejo, marcado por las restricciones en el suministro de gas y una fuerte caída del consumo que golpea especialmente a sectores vinculados a la construcción.
Durante esta semana, distintas fábricas debieron reducir hasta un 50% su utilización de gas, una situación que volvió a encender las alarmas entre los industriales.
En diálogo con Sin Vueltas, el vicepresidente de la Unión Industrial y director de Cerámica Salteña, Julio Fazio, confirmó que la nueva restricción comenzó el sábado y se extendió durante cuatro días.
Si bien el suministro fue normalizado, advirtió que el problema no se limita a la duración de las restricciones, sino al impacto que generan sobre la planificación de la producción.
“Una fábrica con esa falta de previsión, se torna imposible directamente”
Fazio explicó que Cerámica Salteña consume actualmente entre 12.000 y 13.000 metros cúbicos diarios y que una reducción del 50% impide mantener el ritmo habitual de producción.
Según explicó, el problema es que apagar un horno industrial no equivale simplemente a detener una máquina. Volver a llevarlo a las condiciones necesarias para producir demanda un proceso prolongado. “Llevar el horno a cero nos implica entre 10 y 12 días ponerlo en régimen nuevamente”.
“Hay industrias donde la falta de un insumo como el gas genera pérdidas totales muchas veces”.
Una industria que trabaja con niveles de producción muy bajos
Más allá del problema puntual del gas, el vicepresidente de la Unión Industrial trazó un panorama preocupante sobre la situación de la actividad fabril en el país y en Salta.
“La industria argentina está con una capacidad instalada produciendo muy baja, en niveles hasta te diría similares a lo que fue la salida de la pandemia”, afirmó.
Para Fazio, uno de los principales factores detrás de esta situación es la pérdida de poder de compra de la población. La menor capacidad de consumo repercute directamente sobre las fábricas y también sobre los comercios.
Menos consumo y menos crédito
Fazio ubicó la falta de consumo como uno de los principales obstáculos para la recuperación de la industria. “Fundamentalmente lo que vemos es falta de capacidad de consumo”.
A este problema agregó otro factor que considera determinante: la dificultad para acceder al crédito. “También hay falta de capacidad de crédito”.
El empresario planteó que, si bien el financiamiento suele aparecer como una de las herramientas que podrían impulsar la actividad económica, existe una limitación vinculada al nivel de endeudamiento de las familias. “Preocupan los niveles de endeudamiento de la sociedad argentina”.

