Los peregrinos de Molinos avanzan con firmeza rumbo a la ciudad de Salta para reencontrarse con los patronos tutelares.
A pesar de las bajas temperaturas, el cansancio acumulado y la exigencia de la ruta, la profunda fe de la columna se mantiene intacta como el principal motor de la travesía.
Durante la jornada de hoy, los caminantes realizarán una parada en el Campamento de Vialidad para almorzar, reponer fuerzas y reorganizar el trayecto. Detrás de cada paso hay promesas, oraciones y el sacrificio de dejar temporalmente el hogar, sosteniendo una devoción que une a toda la comunidad de Molinos en un solo abrazo de aliento.

