En una jornada marcada por condiciones climáticas adversas, un fuerte despliegue que unió a la Subsecretaría de Defensa Civil, Bomberos de la Policía y voluntarios, brigadistas forestales y cuadrillas de la Municipalidad de Salta combatieron las llamas que alcanzaron zonas residenciales.
Las alertas climáticas se cumplieron de la forma más compleja. Ayer, una combinación extrema de altas temperaturas, bajísima humedad ambiente y el viento Zonda generaron el escenario propicio para la proliferación de incendios de pastizales y cobertura vegetal en distintos puntos del ejido capitalino y zonas aledañas. Ante la emergencia, la respuesta requirió de una inmediata articulación interinstitucional que movilizó a cientos de efectivos y operarios.
El Centro de Coordinación Operativa del Sistema de Emergencias 9-1-1 registró múltiples ingresos. Uno de los focos de mayor magnitud se desató en la zona sur de la ciudad de Salta, en terrenos colindantes con el perímetro del Aeropuerto Martín Miguel de Güemes y barrios cercanos, comprometiendo una superficie estimada en unas 20 hectáreas. El otro gran foco igneo ocurrió este viernes en zonas cercanas a la Circunvalación Oeste, donde vecinos fueron evacuados.
Para dar respuesta a los distintos frentes, se activó un protocolo de trabajo en equipo. Cuadrillas pertenecientes a la Brigada Forestal de la Subsecretaría de Defensa Civil de la Provincia se desplazaron con equipamiento de ataque rápido y móviles pesados para combatir la cabeza de los incendios forestales. A la par, el cuerpo de Bomberos de la Policía de Salta y diversas dotaciones de Bomberos Voluntarios operaron en las líneas de contención para evitar que el fuego avanzara sobre las viviendas lindantes.
Por su parte, la Municipalidad de Salta, a través de sus equipos de brigadistas municipales y personal de la Subsecretaría de Protección Ciudadana, aportó camiones cisterna y personal de apoyo en terreno. Su intervención fue clave no solo para asegurar el abastecimiento constante de agua a las autobombas, sino también para realizar tareas de fajas cortafuego y contención en los perímetros críticos urbanos.
"La prioridad absoluta fue resguardar la vida de los vecinos y sus bienes materiales. Las condiciones meteorológicas jugaron en contra, pero el trabajo codo a codo entre los brigadistas, los bomberos y el apoyo logístico del municipio permitió frenar el avance en los momentos más críticos", explicaron desde las áreas de coordinación de emergencia.
Tras varias horas de arduo trabajo y un desgaste físico notable de los combatientes bajo el humo pesado, los principales focos en la periferia de la capital fueron controlados y circunscritos. Pasada la tarde, los equipos distribuidos iniciaron la denominada "guardia de cenizas" y tareas de enfriamiento, un paso indispensable para detectar puntos calientes enterrados y evitar reactivaciones debido a la persistencia de las ráfagas de viento.
Las autoridades renovaron el pedido a toda la población de extremar los cuidados, recordando que el índice de peligro de incendios se mantiene elevado en la región. Se insta a no realizar quemas de pastizales ni residuos, no arrojar colillas de cigarrillos y comunicarse de inmediato con el 911 o al 105 ante la menor columna de humo divisada.
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