Después de conquistar al público y al jurado de la televisión nacional, Margarita Ponce regresó ayer a Salta luego de consagrarse, con apenas 11 años, como la gran ganadora de la primera temporada de "Es mi sueño". La pequeña artista se llevó además un premio de $100 millones y ya reveló cuál es uno de sus grandes deseos: comprar una casa para su familia.
Al arribar al aeropuerto Martín Miguel de Güemes tuvo una cálida bienvenida de familiares, amigos y hasta fans que se acercaron para felicitarla.
La salteña completó un recorrido que comenzó hace apenas un año, cuando empezó a cantar y encontró en la música una pasión. Según contó, llegó al casting del programa por impulso de una tía y, actuación tras actuación, fue superando las distintas instancias hasta alcanzar la gran final en vivo en el Teatro Ópera de Buenos Aires.
Para esa noche decisiva eligió una canción profundamente ligada a sus raíces: "La Arenosa", la reconocida cueca de Gustavo "Cuchi" Leguizamón y Manuel José Castilla. Su interpretación generó una ovación y nuevos elogios del jurado, que durante el certamen llegó a comparar su voz con la de Mercedes Sosa.
Cuando se anunció el resultado, Margarita saltó y gritó de alegría sobre el escenario. Allí esperó la llegada de su familia para compartir el festejo que coronó su paso por el programa.
Tras la consagración, Margarita contó en el programa "Puro Show" qué le gustaría hacer con los $100 millones obtenidos como premio. Su respuesta volvió a mostrar la sencillez de la niña que, en poco tiempo, pasó de cantar ante su familia a presentarse en uno de los principales escenarios del país.
Su mamá, Cecilia, explicó las razones detrás de ese deseo. La familia actualmente alquila y Margarita no cuenta con una habitación propia. "Nosotros alquilamos y ella dijo que quiere una casa. Es idea de ella. Yo creo que es porque no tiene su cuarto, entonces está bueno", contó.
La propia Margarita completó la explicación con una frase espontánea: "Tengo todas mis muñecas en la pieza de mi mamá".
La historia musical de Margarita comenzó lejos de las cámaras y los grandes escenarios. Sus primeras presentaciones fueron en el quincho de su tío, rodeada de familiares. Allí comenzó a cantar y a desarrollar una vocación que, apenas un año después, la llevó a competir en la televisión nacional.
De aquel espacio familiar pasó al casting, luego a las distintas etapas de "Es mi sueño" y finalmente al Teatro Ópera. En la última presentación decidió hacerlo con una obra nacida en Salta y terminó convirtiéndose en la ganadora de la temporada.
Ahora, después de la exposición nacional, los elogios del jurado y un premio de $100 millones, Margarita volvió a su provincia. A los 11 años cumplió el sueño de hacerse conocer a través de la música y ya piensa en otro mucho más cotidiano y familiar: tener una casa en Salta y, finalmente, su propio cuarto.

