El padre Pío Tolaba, referente del Hogar de Cristo "Señor del Milagro", relató el difícil escenario que atraviesan las personas con consumos problemáticos y recordó un grave episodio ocurrido hace dos años en B° San Ignacio.
El avance de las drogas y las adicciones se convirtió en uno de los problemas sociales más complejos que atraviesa Salta, con consecuencias particularmente duras en los sectores de menores recursos. Detrás de cada persona que cae en un consumo problemático también aparecen familias que intentan encontrar una salida y organizaciones que trabajan diariamente para acompañarlas.
En ese escenario desarrolla su tarea el Hogar de Cristo "Señor del Milagro", que busca asistir a personas atravesadas por las adicciones y acompañarlas en un proceso que no termina simplemente cuando dejan de consumir.
Su referente, el presbítero Pío Tolaba, explicó en el Stream de Que Pasa Salta cómo funciona ese camino de recuperación y reveló un episodio hasta ahora poco conocido: hace aproximadamente dos años, cuando comenzaba a impulsar este trabajo, un hombre armado con un cuchillo intentó ingresar a la casa parroquial de barrio San Ignacio.
El sacerdote cree que pudo haber tenido intenciones de atacarlo.
"Tenía un cuchillo"
Tolaba recordó que el episodio ocurrió antes de que comenzara formalmente el trabajo del Hogar de Cristo, cuando ya se encontraba involucrado en la problemática de las adicciones en B° San Ignacio, en la zona sudeste de la ciudad de Salta.
Según su relato, una persona se presentó en inmediaciones de la casa parroquial y despertó la preocupación de los vecinos.
La situación escaló cuando el hombre habría intentado ingresar a la vivienda del sacerdote llevando un cuchillo.
Finalmente intervino la Policía y el sospechoso fue detenido.
"Cuando la Policía lo atrapó, me llamaron y me llevaron para que lo reconozca. Nunca antes lo había visto", recordó Tolaba en el programa Mano a Mano con La Cobra.
El episodio dejó una pregunta que todavía lo acompaña.
"¿Cuál habría sido su intención? Habría intentado matarme", expresó.
El religioso aclaró que no volvió a tener noticias de aquella persona y aseguró que decidió continuar con su trabajo sin guardar resentimiento.
"Como sacerdotes sabemos que damos la vida por Cristo. Gracias a Dios nunca supe más de esta persona. No guardé rencor ni bronca", sostuvo.
La droga golpea con mayor fuerza a los sectores vulnerables
El relato permite dimensionar el contexto en el que trabajan quienes buscan recuperar a personas atravesadas por consumos problemáticos.
En los barrios con mayores dificultades económicas, la adicción puede mezclarse con situaciones de desnutrición, abandono escolar, falta de empleo y deterioro de los vínculos familiares.
Tolaba explicó que conoció otras experiencias de los Hogares de Cristo en Buenos Aires y que allí pudo observar personalmente cómo una persona puede transformarse después de atravesar las diferentes etapas del acompañamiento.

