Las ventas en supermercados de la provincia continúan muy por debajo de los niveles previos al ajuste económico de la motosierra libertaria. Un informe del CEPA vincula la persistente retracción del consumo con la pérdida del poder adquisitivo de los salarios y estima que los hogares salteños dejaron de percibir hasta $374 mil millones desde fines de 2023.
Las ventas en supermercados de Salta acumularon una caída del 7,1% durante el primer cuatrimestre de 2026 respecto del mismo período del año pasado y permanecen 22,8% por debajo de los niveles de 2023. Así lo reveló un informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), que además sostuvo que la recuperación del consumo sigue condicionada por la pérdida del poder adquisitivo de los salarios registrados y calcula que los hogares salteños dejaron de percibir hasta $374.084 millones desde noviembre de 2023, según la metodología utilizada para medir la inflación.
La fotografía que presenta el trabajo es la de una economía provincial en la que el mercado interno continúa deprimido, pese a la desaceleración de la inflación y a los indicadores macroeconómicos que el Gobierno nacional exhibe como señales de estabilización. En Salta, el consumo todavía no logra volver a los niveles previos al inicio del ajuste y esa situación impacta tanto en los comercios como en el bolsillo de las familias.
Los datos evidenciaron que, entre enero y abril de este año, los supermercados salteños facturaron $37.015 millones menos que en igual período de 2023, medidos a precios constantes. Es una diferencia que refleja la profundidad de la retracción del consumo en uno de los principales canales comerciales formales de la provincia.
El deterioro no sólo aparece cuando se compara con 2023. En abril de este año, el promedio móvil anual de las ventas fue 10,7% inferior al registrado en abril de 2025 y 23,8% menor que el de abril de 2023. En términos monetarios, durante ese mes se consumieron $4.894 millones menos que un año antes y $12.778 millones menos que tres años atrás.
Cambios en el carrito
La pérdida del poder de compra también modifica qué productos llegan a la mesa de las familias salteñas. Las bebidas encabezan las mayores caídas, con un retroceso del 15,3% respecto de 2025 y del 35,7% frente a 2023. La rotisería cayó 13,9% interanual, mientras que las carnes retrocedieron 7,7% y los productos de almacén también continuaron en baja
.La situación tampoco mejora en los productos no alimentarios. Los artículos de limpieza y perfumería acumulan una caída del 23,4% desde 2023, mientras que los electrónicos y artículos para el hogar registran un desplome del 54%, uno de los indicadores más fuertes de la retracción del consumo.
Las excepciones son pocas. Verdulería y frutería crecieron levemente (0,4%) respecto del año pasado y los lácteos mostraron un incremento interanual del 1,9%, aunque todavía permanecen 12,9% por debajo de los niveles de 2023. También la indumentaria y el calzado registraron una recuperación del 3,7% frente a 2025, aunque sin modificar la tendencia general de caída del consumo.
El salario explica el derrumbe
El estudio sostuvo que la caída del consumo está directamente vinculada con la evolución del poder adquisitivo de los trabajadores registrados. Si bien utilizando el IPC vigente del INDEC los salarios muestran una recuperación del 3,2% respecto de noviembre de 2023, el escenario cambia cuando se aplica la actualización metodológica basada en la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares (ENGHo 2017-2018)
.Con esa medición, los salarios todavía se encuentran 6,7% por debajo del nivel que tenían al comienzo de la actual gestión nacional. Para el CEPA, esta metodología refleja de manera más fiel el costo de vida actual y explica por qué la mejora salarial que muestran los datos oficiales no se traduce en una recuperación del consumo.
El informe incluso destacó que la evolución de las ventas en supermercados mantiene una fuerte correlación con la medición de salarios basada en la nueva canasta de consumo, mientras que esa relación prácticamente desaparece cuando se utiliza el IPC vigente del INDEC.
Lo que perdió cada trabajador
El CEPA también calculó el impacto concreto sobre los ingresos de los salteños y salteñas. Cada trabajador registrado del sector privado perdió, en términos de poder adquisitivo acumulado, alrededor de $3.127.795 desde noviembre de 2023, si se utiliza la metodología basada en la ENGHo.
Esa pérdida individual se convierte en una cifra mucho mayor cuando se proyecta sobre el conjunto de los trabajadores registrados. La masa salarial que dejaron de percibir los hogares salteños alcanza los $374.084 millones, mientras que utilizando el IPC vigente la estimación es de $15.784 millones.
A la vez, las ventas en supermercados acumulan una pérdida de $197.714 millones desde noviembre de 2023, un dato que sintetiza el retroceso del mercado interno provincial durante el período de ajuste económico.
Una recuperación que no llega
El informe señala que el mercado interno salteño sigue lejos de recuperar los niveles de consumo previos al ajuste. Las ventas continúan en retroceso en la mayoría de los rubros, los salarios aún no logran recomponer plenamente su poder adquisitivo y la mejora de algunos indicadores macroeconómicos todavía no encuentra correlato en la economía cotidiana de las familias
.En ese escenario, Salta aparece como una de las provincias donde el deterioro del consumo continúa siendo un síntoma claro de que la recuperación económica todavía no llegó al bolsillo de la población, con un mercado interno debilitado que sigue condicionando la actividad comercial y el nivel de vida de miles de hogares.

