La reciente ocurrencia de tragedias en predios deportivos puso en evidencia la falta de chequeos médicos previos, la escasez de desfibriladores y la demora de los servicios de emergencia. Desde el Ministerio de Salud provincial hicieron un llamado urgente a la concientización.
Una serie de trágicos episodios encendió las alarmas en la provincia de Salta. La ocurrencia de cuatro casos de muerte súbita en torneos de fútbol amateur durante las últimas semanas dejó al descubierto una preocupante combinación de factores: la ausencia de controles médicos obligatorios, el incumplimiento de protocolos de emergencia y la falta de equipamiento cardioprotector en los predios deportivos.
Los trágicos sucesos encendieron el debate público sobre la seguridad de miles de deportistas amateurs que cada fin de semana acuden a competir en complejos privados y de ligas locales. En varios de estos episodios, la desesperación llevó a los propios compañeros a improvisar traslados en vehículos particulares hacia centros de salud debido a la falta de ambulancias o a la angustiante demora de los servicios de emergencia en el lugar.
La postura oficial y la exigencia de prevención
Ante el impacto social de estos hechos, el ministro de Salud de la Provincia, Federico Mangione, llamó públicamente a tomar conciencia sobre las exigencias a las que se somete el cuerpo sin la debida preparación física ni evaluaciones previas.
El funcionario remarcó la importancia de la responsabilidad individual y el hábito de realizarse estudios cardiológicos y de aptitud física antes de emprender actividades de alta exigencia. Al mismo tiempo, el titular de la cartera sanitaria dejó en claro la responsabilidad que recae sobre los organizadores de eventos y predios comerciales: "Si son eventos privados, tienen que pagar ambulancias y garantizar la asistencia médica adecuada".
Desfibriladores y RCP: la barrera entre la vida y la muerte
Especialistas en cardiología coincidieron en señalar que la muerte súbita es desencadenada, en la mayoría de los casos, por arritmias graves o afecciones cardíacas previas que no manifestaron síntomas precursores. En este escenario, el factor tiempo resulta crucial: cada minuto de demora en iniciar la reanimación reduce significativamente las probabilidades de supervivencia.
Medicos y profesionales del área destacan que para prevenir o revertir estos cuadros resulta indispensable contar con dos pilares fundamentales:
• Capacitación en Reanimación Cardiopulmonar (RCP): para que compañeros o personal de los predios sepan cómo actuar inmediatamente.
• Disponibilidad de Desfibriladores Externos Automáticos (DEA): dispositivos clave que deberían estar normativamente presentes en todo espacio con alta concurrencia deportiva.
El vacío normativo y las fallas en el control de las inscripciones organizativas —las cuales suelen mover importantes sumas de dinero sin exigir aptos médicos rigurosos— se encuentran hoy en el ojo de la tormenta. Tanto jugadores como familiares de las víctimas exigen que se sancionen regulaciones más estrictas para evitar que la pasión deportiva vuelva a vestirse de luto.

