El fiscal cuestionó esa valoración y, en diálogo con El Tribuno, recordó la actividad que desarrollaba antes de su nueva detención: "Jugaba al fútbol con los abogados en La Loma, entonces no está tan mal".
Amad confirmó que su equipo prepara un recurso de casación contra la decisión, dictada el 3 de noviembre en el expediente de ejecución de la condena a cinco años de prisión por cohecho pasivo, falsedad ideológica de documento público y concusión. Su principal objeción apunta al peso que tuvieron los informes médicos de 2022 frente a una evaluación reciente del Servicio Penitenciario Federal, que consideró que Reynoso podía permanecer alojado en el penal de General Güemes.
"La resolución no da respuesta acabada a la realidad del asunto", sostuvo. Para el representante del Ministerio Público Fiscal, el fallo no explica suficientemente por qué corresponde la domiciliaria cuando los médicos del establecimiento informaron que sus enfermedades podían ser atendidas allí.
La referencia al fútbol fue otro de los cuestionamientos del fiscal a los argumentos sanitarios que sostienen la medida. Amad afirmó que esa actividad había tomado estado público, aunque expresó dudas sobre si el propio Reynoso la había difundido en sus redes sociales. Su planteo judicial, según explicó, se concentrará en la documentación médica y en las condiciones actuales de atención dentro del complejo penitenciario.
Informes contrapuestos
El fiscal señaló que, a partir de los certificados presentados por la defensa, se solicitó una nueva evaluación a los médicos del Complejo Penitenciario Federal III NOA. Según indicó, la respuesta fue que la diabetes y la hipertensión podían ser tratadas dentro de la unidad y que, ante una emergencia, existía la posibilidad de derivarlo a hospitales de Güemes o de la ciudad de Salta.
Ese informe está incorporado a la resolución. Describe que Reynoso reingresó al establecimiento el 27 de octubre, lúcido, orientado, en buen estado general y caminando por sus propios medios. Además de diabetes e hipertensión, consigna antecedentes de síndrome vertiginoso y cervicalgia. Concluye que, al momento de la evaluación, podía permanecer alojado en esa unidad y recibir atención extramuros ante un evento que no pudiera ser tratado allí.
"Me parece que la resolución se queda a mitad de camino", expresó Amad. Cuestionó que se recurriera a informes de cuatro años atrás, correspondientes a las condiciones en las que el exjuez había obtenido una domiciliaria anterior.
Entre la domiciliaria y otro juicio
La jueza Catalano consideró que los peritajes de 2022 habían identificado deficiencias en el tratamiento penitenciario de sus enfermedades crónicas y que esas conclusiones no pierden vigencia por el solo transcurso del tiempo. También rechazó que aquella domiciliaria hubiera estado fundamentada en la pandemia: señaló que la razón central fue la insuficiencia de la atención médica dentro del penal.
Para la jueza, correspondía verificar si habían cambiado las condiciones que entonces se consideraron inadecuadas. En ese análisis incluyó los requerimientos de conservación y administración de la insulina, la dieta, los controles periódicos y la capacidad de respuesta ante una descompensación.
También valoró el traslado de Reynoso al hospital después de su detención de octubre y los datos sobre sobrepoblación penitenciaria. Entendió que la conclusión favorable del complejo sobre su alojamiento debía analizarse junto con esos antecedentes y que no estaba suficientemente acreditada la capacidad sanitaria para garantizar todas las prestaciones que necesita.
Aunque Reynoso tiene 67 años y no alcanza los 70 previstos para la domiciliaria por edad, el fallo concedió la medida por razones de salud. Su condición de persona mayor fue considerada un factor adicional de vulnerabilidad.
La decisión establece que deberá permanecer en el domicilio autorizado, presentar mensualmente certificados sobre su situación médica y someterse a supervisión judicial. Además, contempla el control mediante un dispositivo electrónico. El incumplimiento de las condiciones puede provocar la revocación de la medida.
Otro juicio
Amad adelantó que también evaluará los riesgos procesales ante la proximidad de otro debate oral. Confirmó que el 30 de noviembre está previsto el inicio del juicio conocido como Reynoso III, en el que el exmagistrado deberá responder por nuevos hechos de presunta corrupción judicial.
En ese expediente ya fue condenado mediante un juicio abreviado el exfiscal federal de Orán José Luis Bruno. La investigación comprende el presunto pago de un soborno para obtener decisiones favorables a personas vinculadas con causas por narcotráfico.
El fiscal explicó que Reynoso no aceptó un acuerdo abreviado y que su situación será discutida en el debate. "Él quiere ir a juicio y bueno, iremos a juicio", señaló.
Espera otra definición de penas
En la Justicia sigue pendiente la unificación de las dos condenas firmes de Reynoso: la de trece años impuesta en 2019 y la de cinco años que motivó su nueva detención. La Fiscalía solicitó una pena única de dieciocho años, un planteo que todavía debe resolver el Tribunal Oral Federal N.º 1.
Amad aseguró que no había sido notificado de una decisión sobre ese pedido. Respecto de la domiciliaria, indicó que cuenta con un plazo de diez días para recurrir y que prevé presentar el recurso antes de su vencimiento.

