Mañana inicia el debate oral contra José Eduardo "Jota" Figueroa por el femicidio de Mercedes Kvedaras. Con un despliegue de 80 testigos y 22 peritos, el tribunal buscará desentrañar la verdad detrás del crimen ocurrido en agosto de 2023 en el barrio privado.
La mañana del 4 de agosto de 2023, la calma artificial del Club de Campo El Tipal, uno de los barrios cerrados más antiguos y exclusivos de Salta, se quebró de manera definitiva. Lo que comenzó como una alerta silenciosa por una crisis de pareja terminó por convertirse en una de las crónicas criminales más complejas de la provincia, cuyo capítulo final comenzará a escribirse mañana, a las 08:30, en la Sala de Grandes Juicios del Poder Judicial.
Aquel viernes, el disparador de la tragedia fue un mensaje de WhatsApp. José Eduardo "Jota" Figueroa (47) envió a un amigo íntimo una frase breve pero alarmante: "No puedo con esto". El destinatario, conocedor de la profunda crisis matrimonial que atravesaba el abogado con su esposa, Mercedes Kvedaras (37) —de quien se había separado apenas tres días antes—, se dirigió de inmediato a la vivienda familiar. Al encontrar la casa vacía y no obtener respuesta, dio aviso al sistema de emergencias 911.
Efectivos de seguridad urbana y unidades de investigaciones iniciaron un operativo cerrojo dentro del predio del country. El rastreo culminó en un terreno baldío del predio, colindante a una propiedad de la familia del acusado. Allí, oculto tras la vegetación, se encontraba el automóvil Volkswagen de la pareja.
Al inspeccionar el vehículo, los agentes hallaron una escena dantesca: Mercedes Kvedaras yacía fallecida en el asiento trasero. A su lado, Figueroa permanecía con inmovil pero en estado crítico, presentando heridas de arma blanca en el cuello y las muñecas. Estas lesiones fueron interpretadas por los investigadores como un intento de suicidio tras haber consumado el ataque.
El rigor de la autopsia: la caída de la coartada
Aunque Figueroa intentó inicialmente instalar la hipótesis de un accidente doméstico —alegando que Mercedes se había golpeado fatalmente al caer en la bañera durante una discusión—, el rigor científico del Cuerpo de Investigaciones Fiscales (CIF) demolió esa versión.
La autopsia oficial determinó que la causa del deceso fue una asfixia mecánica mixta, provocada por una combinación de estrangulamiento manual y sofocación. Este hallazgo implica una agresión deliberada y sostenida en el tiempo, incompatible con cualquier caída accidental. El examen minucioso del cuerpo reveló un ensañamiento extremo: los forenses documentaron un total de 40 lesiones.
Entre las más significativas se destacó un impacto contundente en el rostro, compatible con un puñetazo técnico, que según la fiscalía tuvo como objetivo aturdir a la víctima y anular su capacidad de defensa inicial. Además de las marcas de presión en el cuello, se registraron raspaduras en las rodillas y una herida punzante superficial en la zona lumbar. Estas evidencias permitieron sostener que el crimen comenzó dentro de la vivienda y que el cuerpo fue trasladado por Figueroa hasta el vehículo en un intento por ocultar el hecho.
El juicio: un despliegue técnico sin precedentes
Tras casi dos años de instrucción, mañana se inicia el debate oral bajo la dirección de los jueces Cecilia Flores Toranzos, Eduardo Sángari y Leonardo Feans. El proceso se destaca por una estructura probatoria de alta complejidad técnica que se extenderá hasta el 4 de mayo de 2026.
El cronograma judicial contempla la citación de 80 testigos. Además de la declaraciones de familiares y amigos de la pareja, el tribunal escuchará a diez efectivos policiales que intervinieron en la escena original y a quince profesionales médicos, entre especialistas en medicina legal, anatomía patológica y cirujanos de centros hospitalarios públicos. También, participarán dieciocho peritos en áreas de criminalística, toxicología forense, bioquímica y genética molecular, junto con especialistas en informática forense que analizarán los dispositivos digitales de Figueroa y Kevedaras.
Salud mental y resguardo de menores
El abordaje de la salud mental será un pilar central, con la participación de nueve profesionales entre psicólogos y psiquiatras que brindarán informes sobre el perfil del imputado. Asimismo, dada la sensibilidad del caso, se dispuso medidas especiales de protección para los hijos de la pareja, todos menores de edad. Sus testimonios serán reproducidos mediante sistemas de circuito cerrado de televisión (CCTV), garantizando el resguardo de su integridad psicofísica y evitando la revictimización.
Con la fiscalía de la UFEM manteniendo la acusación de femicidio y solicitando la pena de prisión perpetua, Salta inicia mañana un proceso histórico que busca transformar la evidencia científica de aquella mañana de agosto en una sentencia definitiva.
El camino al banquillo: prisión preventiva y riesgo de fuga
La llegada de José Eduardo Figueroa al juicio no fue un proceso exento de debates técnicos. En febrero de 2024, la Sala IV del Tribunal de Juicio resolvió prorrogar su prisión preventiva por un año, medida que cumple en la Unidad Carcelaria desde agosto de 2023.
La fiscal de la UFEM, Luján Sodero Calvet, fundamentó el pedido en la gravedad del hecho y el evidente peligro de fuga, argumento que los jueces Flores Toranzos, Vera y Sángari respaldaron al considerar que la cercanía del debate incrementaba el riesgo de evasión ante una posible condena perpetua.
Por su parte, la defensa técnica a cargo de Juan Casabella Dávalos intentó sin éxito obtener una morigeración de la pena. Si bien el abogado defensor reconoció la "sensatez" de prorrogar la cautelar dada la gravedad del caso, solicitó que Figueroa cumpliera la detención bajo la modalidad de arresto domiciliario con monitoreo electrónico (UADME). Incluso ofreció el pago de una caución y el financiamiento de servicios adicionales de la policía para custodiar el domicilio, propuestas que fueron rechazadas por los jueces para garantizar que el proceso llegue a su etapa final sin contratiempos.

