La crisis salarial de los docentes universitarios ya no se limita al reclamo por una recomposición. En la Universidad Nacional de Salta (UNSa), algunos profesores suman otros trabajos para completar sus ingresos y otros directamente dejan la Universidad ante la posibilidad de conseguir mejores salarios.
El secretario adjunto de ADIUNSa, Diego Maita, explicó en Pelo y Barba que muchos docentes ampliaron su carga laboral dentro o fuera del sistema educativo. También mencionó casos de trabajadores que recurren a emprendimientos particulares o aplicaciones para obtener ingresos adicionales.
El problema se vuelve más profundo cuando la Universidad pierde profesionales que acumularon años de formación.
“Hay un número interesante de gente que está supercapacitada y que se va directamente de la Universidad, sea con renuncia o con licencia, porque tiene posibilidad de volcar su calificación y su capacitación en trabajos que pagan mucho más”, afirmó Maita.
La salida de esos profesionales, advirtió, no afecta solamente a quien abandona su cargo. “Ahí creo que perdemos todos”, sostuvo, porque se trata de docentes cuya trayectoria fue construida para desempeñarse en la enseñanza y la investigación universitarias.
El deterioro salarial ayuda a explicar el fenómeno. Según Maita, la mayoría de los cargos docentes de la UNSa son simples, de 10 horas semanales, y arrancan alrededor de los $300.000. Los cargos de 20 horas comienzan en unos $600.000. El dirigente puso su propio caso como ejemplo: con casi 25 años de antigüedad, aseguró que cobra de bolsillo alrededor de $900.000.
El conflicto mantiene esta semana a los docentes universitarios de paro y podría continuar con nuevas medidas. ADIUNSa estimó una adhesión cercana al 60% durante los primeros días y los gremios analizan otro paro para jueves y viernes de la próxima semana.

