El interventor aseguró que el justicialismo buscará reconstruirse como alternativa política nacional y provincial. Admitió que los afiliados reclaman unidad, aunque evitó cuestionar a legisladores que acompañaron medidas del Gobierno de Milei.
El interventor judicial del Partido Justicialista de Salta, José Luis Napoleón Gambetta, marcó una definición política de cara al proceso de normalización partidaria: “Nuestro límite es La Libertad Avanza”.
La frase fue pronunciada en N&N, por Aries, cuando fue consultado sobre el rol que tendrá el PJ después de las elecciones internas previstas para el 2 de agosto.
Gambetta aseguró que el partido saldrá del proceso con autoridades normalizadas, fortalecido y con vocación de convertirse en alternativa al Gobierno nacional.
El reclamo de unidad
El interventor sostuvo que los afiliados quieren un PJ unido y con capacidad de expresar una alternativa real “en el orden nacional y provincial”.
Según planteó, el justicialismo debe recuperar protagonismo político frente a un Gobierno que, a su criterio, “está destrozando el país”.
La definición llega en medio de un proceso interno con 24 listas presentadas, aunque Gambetta anticipó que varias podrían fusionarse antes de la competencia final.
La incomodidad por los votos en el Congreso
Durante la entrevista, también fue consultado por la contradicción de sectores del peronismo que llegaron al Congreso con discursos críticos a Javier Milei, pero luego acompañaron distintas iniciativas del oficialismo nacional.
Gambetta evitó confrontar directamente con esos legisladores y sostuvo que esas decisiones podrían responder a una “cuestión estratégica”. Sin embargo, insistió en que el PJ salteño deberá ordenar su vida interna y construir una posición política clara después del 2 de agosto.

