Cintia Díaz Orellana, de 21 años, murió tras permanecer en estado crítico como consecuencia de la brutal agresión que sufrió durante la madrugada en San José de Metán.
La joven era mamá de un niño de apenas 4 años.
Por el hecho permanece detenido su pareja, Gastón Ramírez, de 26 años, quien quedó a disposición de la Justicia y es investigado por el ataque.
De acuerdo con la información conocida hasta el momento, Cintia sufrió múltiples lesiones de extrema gravedad, entre ellas fracturas en el rostro, mandíbula y nariz, además de un hundimiento de cráneo y otros traumatismos. Los investigadores buscan establecer con precisión cómo se produjo la agresión y qué elemento habría sido utilizado, ya que se menciona un objeto contundente, posiblemente un caño o una pieza de cemento.
La muerte de la joven representa un giro decisivo en la investigación. La Fiscalía deberá analizar nuevamente la situación procesal del acusado y determinar la calificación legal que corresponda, de acuerdo con las pruebas reunidas y el contexto en el que ocurrió el ataque.
Si se acredita que el crimen estuvo atravesado por violencia de género y que existía una relación de pareja entre la víctima y el acusado, la causa podría encuadrarse como homicidio agravado por el vínculo y/o femicidio, conforme a las previsiones del Código Penal.
Mientras avanza la investigación, la familia de Cintia atraviesa un momento de profundo dolor. El intendente de San José de Metán, José María Issa, tomó contacto con los familiares y desde el municipio se realizan gestiones para acompañarlos y colaborar con el traslado, el velatorio y la despedida de la joven.
Cintia tenía 21 años. Tenía un hijo de 4. Hoy, una familia llora su muerte y un niño quedó sin su mamá.

