Dos cazadores furtivos que ingresaron de manera ilegal a la Reserva Nacional Pizarro, en el departamento de Anta, deberán solventar la compra de materiales para reponer un sector del alambrado perimetral del área protegida, tras el ataque que sus perros de caza infligieron a un oso hormiguero gigante.
¿Qué pasó? Según informó el Ministerio Público Fiscal de la Nación, la secuencia de los hechos comenzó el pasado 21 de junio, entre los lotes 3 y 7 de la mencionada reserva nacional, un espacio protegido donde la caza y la depredación de fauna silvestre se encuentran estrictamente prohibidas por ley.
Durante un patrullaje de rutina en el sector, los guardaparques locales escucharon ladridos de perros y siguieron los rastros en la vegetación, hasta dar con tres animales de caza que mantenían acorralado al ejemplar protegido, conocido técnicamente como "yurumí".
Al constatar que la especie presentaba heridas sangrantes producidas por las mordeduras de los canes, los agentes apartaron a los animales cazadores y lograron poner a resguardo al oso hormiguero, para luego ubicar en los alrededores a los dos hombres responsables de la jauría.
A partir de la intervención del personal de la reserva, el animal silvestre logró recuperarse satisfactoriamente de las lesiones y volvió a internarse en su hábitat natural, mientras que la Unidad Fiscal Salta inició actuaciones penales contra padre e hijo por infracción a la Ley N° 22.421 de Conservación de la Fauna Silvestre.
Finalmente, el juez federal de Garantías N° 2, Diego Anzorreguy, homologó el acuerdo de reparación impulsado por el fiscal Carlos Martín Amad, mediante el cual los imputados aportarán los fondos para reparar el cerco del predio a cargo del intendente Néstor Sucunza, evitando así la continuidad del proceso penal.

