El Hospital San Bernardo volvió a convertirse en el epicentro de la urgencia salteña durante el último fin de semana.
Con un flujo incesante de pacientes, la guardia del nosocomio reportó un total de 729 consultas, una cifra que pone de manifiesto la alta demanda operativa que enfrenta el sistema de salud pública en los días de descanso. Del total de asistencias, la gran mayoría (601 casos) fueron resueltos de manera ambulatoria, mientras que la gravedad de otros cuadros clínicos obligó a la hospitalización de 136 personas.
Sin embargo, el dato que más preocupa a las autoridades y especialistas en seguridad vial es la composición de los ingresos por siniestralidad. De las 103 personas que ingresaron por diversos accidentes, 40 fueron víctimas directas de siniestros de tránsito, y dentro de este grupo, el protagonismo de las dos ruedas es alarmante: 24 motociclistas requirieron atención médica urgente, representando más de la mitad de los incidentes viales registrados en apenas 48 horas.
El resto del mapa de la accidentología vial del fin de semana se completó con 7 ciclistas, 6 automovilistas y 3 transeúntes. Esta desproporción subraya la vulnerabilidad de quienes circulan en moto y reaviva el debate sobre las medidas de seguridad y la prudencia al volante en la ciudad.
Además de los ingresos directos por guardia, el personal del San Bernardo gestionó la recepción de 25 pacientes derivados de otros centros sanitarios de la provincia, consolidando su rol como el principal centro de referencia para casos de complejidad. Las cifras cierran un balance de fin de semana intenso, donde la imprudencia en las calles volvió a ser el principal motor de las urgencias médicas.

