La reunión con el mandatario estadounidense generó todo tipo de críticas contra el futbolista argentino.
Luego de la polémica reunión con Donald Trump en la Casa Blanca, a propósito del campeonato de la MLS obtenido por el Inter Miami el año pasado, las redes sociales explotaron con críticas contra Lionel Messi. Las repercusiones tuvieron lugar en distintas partes del mundo y, en ese contexto, cobró especial relevancia la viralización de una serie de videos donde aparecen niños iraníes quemando camisetas del Barcelona y la Selección de Argentina con el dorsal del astro argentino.
El encuentro entre Leo y Trump fue visto como una afrenta por parte del pueblo iraní en el contexto geopolítico que se vive en Medio Oriente tras los ataques conjuntos de Estados Unidos e Israel contra la nación árabe.
Una de las expresiones más claras de ese descontento fue la reacción de los niños del pueblo de Irán. Reconocidos fanáticos de Messi, como millones de jovencitos en todo el mundo, expresaron la decepción con su ídolo, quemando las camisetas que, hasta ahora, lucían con orgullo.
Ante las críticas, el entrenador del Inter Miami, Javier Mascherano, y compatriota de Messi, intentó calmar la situación al argumentar que el equipo no quiso faltar a la tradición de visitar la Casa Blanca tras el título obtenido, como sucede con todos los equipos campeones de las diferentes ligas en Estados Unidos.
"Vinimos y cumplimos con algo protocolar que es prácticamente una tradición de venir a visitar la Casa Blanca por ser el equipo campeón, es algo que estaba ya concertado hacía mucho tiempo. De hecho justo estaba armado para el partido que jugásemos acá en Washington.
"Estuvimos ahí un par de horas, conociendo por dentro un poco lo que es la Casa Blanca; no mucho, lo que se podía, y el contacto con Trump fue lo que se vio por televisión, no mucho más que eso".
El Liberal

